Ciudadanía, Género y Derechos Humanos
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Nuria Marrugat Mendoza

En México, la construcción de la ciudadanía ha tenido avances y retrocesos. El supuesto proceso de democratización que vive México está marcado por una fuerte crisis de representación política, de falta de credibilidad y fuerte desprestigio de los partidos políticos así como por la pérdida del sentido transformador de la política. Los derechos civiles se ven gravemente afectados. La creciente violencia, militarización y uso arbitrario de la violencia en diversas regiones del país, pone en riesgo estas garantías. Mientras que el acceso a la justicia en muchas ocasiones es un privilegio de una minoría. Los derechos políticos están limitados como si se tratara de una concesión que depende del gobierno en turno. Y los derechos sociales apenas cubren a una pequeña proporción de los habitantes de este país.

La transformación del modelo económico de exclusión parece lejana. Mientras, las prácticas políticas clientelares y las políticas públicas focalizadas prevalecen como mecanismo de control social a la vez que tienen un efecto profundo en la desintegración social y en el mantenimiento de una democracia meramente formal. Las crecientes protestas sociales son "atendidas" con una también creciente dosis de represión; mientras, el incremento de la violencia, militarización y uso arbitrario de la violencia por parte del Estado y la pérdida del control político real sobre territorios geográficos y sociales están generando un creciente temor de la población por la participación en asuntos públicos.

En este contexto, las condiciones hacia un ejercicio libre y pleno de la ciudadanía parecen deteriorarse progresivamente. Paradójicamente, existe una creciente diversidad de movimientos sociales, expresiones organizativas y sociales por la recuperación de la política y el espacio público, que ensanchan la esfera de la ciudadanía. Una buena parte tiene su origen en demandas no atendidas, en conflictos sociales crecientes, o en agravios históricos.

La ciudadanía de las mujeres

El tema de la ciudadanía de las mujeres y de los derechos está ligado a la diferencia sexual anclada al cuerpo, por lo que existe un fuerte vínculo entre los derechos sobre el cuerpo y la condición ciudadana de las mujeres. En la construcción de la ciudadanía de las mujeres, los derechos sobre el cuerpo tienen que ver efectivamente con los derechos sexuales y reproductivos, pero no únicamente. Esta noción de derecho tendría que incluir el derecho fundamental de ejercer control sobre la propia integridad corporal, el derecho a la inviolabilidad personal, al control de los llamados "territorios del yo", que incluye el cuerpo y los modos en que sus transformaciones afectan sus proyectos de vida, como una parte relevante de su condición de sujetas.

Por ello, los mecanismos para la apropiación de una noción de "derechos" son diferentes entre hombres y mujeres.

Entonces,, promover la ciudadanía de las mujeres pasa necesariamente por impulsar "un proceso en construcción personal y política que involucra distintos ámbitos de la vida privada y pública de las mujeres y considera al ejercicio ciudadano más allá de la democracia representativa. Implica procesos de reflexión, participación y transformación de los distintos espacios de su vida...".

"Pensar la ciudadanía de modo individual tiene un efecto sobre el modo de pensar los derechos de las mujeres, ya que significa que no deben estar supeditados (como todavía hoy lo están) al derecho del cónyuge, de la familia ni de la comunidad. Afirmar que tiene derechos es no sólo esperar que tales derechos estén sancionados bajo la forma de normas (lo cual no es condición necesaria ni tampoco suficiente de su ejercicio), sino que su respeto forme parte de las relaciones sociales y que tales derechos puedan ser peticionados, reclamados y garantizados, cosa que sólo ocurre dentro de una comunidad política".

Objetivo general:

Contribuir a la conformación de una ciudadanía informada, participativa, autogestiva y demandante de las condiciones necesarias para el ejercicio ciudadano de las mujeres.

Objetivos específicos:

• Promover los derechos humanos como marco y herramienta para el ejercicio de la ciudadanía.
• Proporcionar información como herramienta que contribuya a la construcción de ciudadanía de las mujeres a través de su reconocimiento como sujetas sociales.

Estrategias:

• Investigación/diagnóstico/monitoreo:
Identificar las problemáticas actuales que enfrentan las mujeres para constituirse como sujetas sociales así como las necesidades de información y herramientas para la acción. Los derechos sexuales pertenecen al terreno del ejercicio de la ciudadanía, pero no son el único componente.
Acciones: realización de diagnósticos, investigaciones y sondeos sobre los principales problemas que enfrentan las mujeres para el ejercicio de ciudadanía.

• Difusión/Comunicación:
Contribuir a la disminución del rezago de información y conocimientos como herramientas centrales que faciliten el reconocimiento de las propias mujeres como sujetas sociales.
Acciones: construir una estrategia de difusión impresa, radiofónica, audiovisual, electrónica, multimedia. Contar un espacio virtual. Realización de actividades de campaña.

• Formación-Capacitación:
Aportar herramientas de manera directa a la población, y en particular a mujeres que permita acompañar procesos organizativos/formativos que apoyen transformaciones personales/de su entorno, en la construcción/fortalecimiento de sujetas sociales.
Acciones: diseñar y realizar procesos formativos de acompañamiento.

• Alianzas y articulaciones:
Vincular esta línea de trabajo con otras iniciativas similares, afines que aporten, retroalimente y faciliten su visibilidad.